Variedades

Se distinguen diferentes variedades de té que responden al tipo de procesamiento que hayan sufrido las hojas. Todas las variedades del té que veremos a continuación (té  blanco, verde, azul, rojo y negro) provienen de la misma planta, Camellia sinensis (L.) Kuntze. Planta que en estado salvaje puede convertirse en árbol y llegar a medir incluso 12 metros. Sin embargo, cuando se cultiva para una posterior recolección y distribución, esta planta no pasa a ser mucho más alta que un arbusto puesto que las ramas se cortan constantemente. Por lo general, se considera té de mejor calidad aquel que ha sido cultivado en zonas montañosas. Más concretamente, regiones de altitud, húmedas y cálidas.

Variedades té

Como hemos comentado anteriormente, las distintas variedades de té con apellido cromático, se lo deben, por lo general, al color que adquieren tras el proceso diferenciador (fermentación y tiempo de secado). No es así en el caso del té Oolong, también denominado té azul, donde el nombre no responde al color de ese té en taza. Para clasificar los tés, vamos a tener en cuenta su procesado, pudiendo diferenciar así entre: té blanco, té verde, té rojo, té Oolong o azul y té negro.

Variedades de té

    • Té verde (sin fermentar)En esta primera categoría, también contemplamos el té blanco, elaborado con las hojas más tiernas del arbusto o brotes nuevos que aún no se han oxidado. Este variedad se caracteriza por su imperante color pálido característico por el uso de las yemas aterciopeladas de la planta. Es la variedad menos manipulada dejándose secar al aire y sol. Es bastante escaso porque solo se produce en China. Por su parte, la característica fundamental del té verde es que las hojas se secan y se fragmentan o enrollan justo después de recogerlas. Por lo general, solo se utilizan las primeras hojas del brote para evitar que estas hayan podido haber fermentado. Té blanco y té verde son dos variedades que destacan por su alto contenido en antioxidantes, capacidad diurética y reducido tiempo de infusión, apenas 2 minutos.
    • Cuchara de te - variedadesTé oolong (semi-fermentado),o también conocido como té azul, es una variedad que ha sufrido el proceso de fermentación, pero solo de manera parcial. Por lo general, para este té solo se utilizan hojas enteras. La elaboración se realiza a continuación de la recolección, aunque si bien es cierto que las hojas no se recogen en la primera batida. Esta variedad tiene una cantidad más elevada de taninos que el té verde. También tiene polifenoles, minerales y vitaminas, y nos facilita la digestión. Se recomiendan 3 minutos para preparar esta infusión.
  • Té negro (fermentación completa).  Esta variedad de té se seca durante más de 12 horas. El proceso de fermentación de la hoja se produce cuando la hoja entra en contacto con el oxígeno del aire. Este proceso, también denominado oxidación es el que le da el rojizo y sabor característico al té negro. En este grupo, también hemos metido al té rojo o Pu-erh que es como le llaman los chinos en honor a una pequeña ciudad situada en la región de Yunnan. Esta variedad a diferencia de las demás, es sometida a un intenso proceso de fermentación tras su recolección que puede durar entre 2 y 60 días. El color cobrizo característico lo adquiere de las barricas de roble donde se dejan depositadas estas hojas para su fermentación.

Por último y para terminar esta sección, queríamos hacer hincapié en un detalle. ¿Has oído hablar alguna vez del té rooibos? A pesar de que la palabra “té” aparece en su nombre, esta infusión no proviene de la planta del té sino de la planta rooibos (Aspalathus linearis  (Burm. f.) R. Dahlgren), que es originaria de Sudáfrica y también se somete a un proceso de fermentación. Solo a título informativo y para cerrar, esta variedad suele aderezarse con otras hierbas o frutos aromatizantes, como es el caso de la vainilla o frambuesa.